10 cosas que hacer en Marsella

¿Te vas a Marsella por un par de días? Déjate guiar por tus gustos y tus ganas. Te voy a compilar 4 propuestas de visita para descubrir o redescubrir la ciudad foceana.

  • Autor

    Rédaction OUI.sncf

  • Actualizado el

    22/02/2017

  • Destino

    La Seigneurerie

Aquí encontrarás 10 planes imprescindibles que hacer cuando vayas a Marsella.

1- Pasearse por el puerto viejo y por el barrio histórico del Panier

Toda la vida marsellesa surge del Puerto Viejo, que ya estaba allí durante la antigüedad. Justo al lado, el barrio del Panier es el barrio histórico de Marsella. Ha sido completamente rehabilitado, pero sigue conservando sus callejuelas. Se han instalado talleres de artistas al lado de las jabonerías tradicionales, las tiendas se encuentran en las casas de piedra y los edificios históricos se suceden a lo largo del paseo: el Observatorio y el Préau des Accoules albergan exposiciones, y La Vieille Charité, museos.

2- Subir a la Bonne Mère (la “Buena Madre”) en trenecito

Esta estatua se encuentra en una cima de la ciudad, se la ve desde cualquier lugar y protege a los marselleses desde hace dos siglos: se trata de la Bonne Mère. En realidad, su verdadero nombre es la Basílica de Notre-Dame. Para llegar, te aconsejo el trenecito, así evitarás cansarte al subir las calles y escaleras por las que se accede a ella, y guardarás fuerzas para visitar el interior y subir a la terraza. La panorámica de la ciudad resulta asombrosa una vez arriba, con el azul del mar, el color ocre del puerto, etc.

3- Visitar el Mucem

El Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo (Musée des Civilisations de l’Europe et de la Méditerranée), llamado Mucem, para empezar, es un enclave arquitectónicamente muy bonito: el fuerte Saint-Jean, lugar histórico de 15 000 m2, y el edificio nuevo de Rudy Ricciotti, unidos por una pasarela de 115 metros. Allí encontrarás exposiciones semipermanentes y temporales. Un lugar ineludible.

4- Tomar una bullabesa

La bullabesa es LA especialidad marsellesa por excelencia, ¿cómo no probarla? Se trata de una sopa de pescado con pequeños picatostes con ajo, salsa “rouille” y patatas, puede ser la tradicional o alguna variación de la auténtica… pero siempre está ahí, en las cartas de una gran cantidad de restaurantes.

5- Picnic en el Vallon des Auffes

Antes, el Vallon des Auffes era un pueblo adyacente; ahora se ha convertido en un encantador barrio de Marsella, pero se conserva como un pintoresco pequeño puerto, resguardado por una cala. A orillas del mar, junto a los barcos de pesca y las cabañas de los pescadores, puedes hacer tu picnic antes de perderte por sus callejuelas…

6- Hacer senderismo por las calas

A las calas de Marsella se puede acceder fácilmente y desconectar en menos tiempo del que imaginas. A orillas del mar, entre La Madrague de Marsella y el pueblo de Cassis, podrás apreciar uno de los sitios más bonitos de Francia, con su litoral abrupto, su naturaleza salvaje, su increíble luz y todo ello ante un fondo de aguas turquesas… ¡impresionante!

7- Tomarse un pastis en una terraza

Marsella posee muchas terrazas que merecen un desvío, y visto el clima, ni siquiera lo dudamos y nos instalamos en una de ellas a tomarnos una limonada o un café, para comer, para pasar un rato, para conocer a los marselleses… y para hacer algo totalmente local: degustar un pastis (con moderación).

8- Hazte pasar por el conde de Monte-Cristo en el castillo de If

Un barco te lleva al puerto de las islas del Frioul. Una vez allí, déjate cautivar en la prisión del castillo de If por la leyenda del lugar. Tras la visita puedes ir a otra de las islas o disfrutar de las playas y de la naturaleza protegida del archipiélago.

9- Apoyar al Olympique de Marseille (OM)

Olvídate de tu equipo favorito durante tu escapada a Marsella y, jugando el juego, conviértete en hincha del OM… El nuevo estadio Vélodrome de Marsella se puede visitar. Ahí podrás descubrir las bambalinas, los vestuarios, las gradas, etc.

10- Vivir la noche

Las noches de Marsella son suaves… y animadas. Debes elegir un barrio para descubrir las fiestas con acento melódico. En torno al Puerto Viejo encontrarás bares, lugares donde escuchar música de todos los estilos (y de todas las épocas), en el barrio de la Plaine están las cafeterías de moda y de la Corniche a Goudes se suceden las terrazas y las azoteas.

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