EL VIEJO LYON

Cuna del patrimonio lionés, el Viejo Lyon es el barrio más turístico de la ciudad y uno de los que más historia posee. Desde el año 43 antes de Cristo hasta hoy, este barrio conserva vestigios de cada uno de los periodos que han marcado la historia de Lyon.

  • Autor

    OUI.sncf

  • Actualizado el

    09/11/2016

  • Destino

    Lyon

El Viejo Lyon: cuna de la historia de Lyon

El Viejo Lyon posee más de 2000 años de historia, por lo que resulta comprensible que este lugar, cuna de la historia de Lyon, se encuentre dividido en varios barrios que, cada uno a su tiempo, han hecho latir el corazón de la ciudad. Durante el Renacimiento, el Viejo Lyon heredó del enlace real entre Catalina de Médici y uno de los hijos de Francisco I, rey de Francia, la arquitectura italiana meridional y colorida proveniente de Florencia. Son tres los barrios que surgieron de este enclave, los cuales animaron la ciudad durante el Renacimiento. En aquella época, el barrio financiero y comercial de Saint-Paul estaba destinado a la alta burguesía, al norte del Viejo Lyon; en el centro se encontraba el barrio de Saint-Jean, donde residían el alto clero y la aristocracia; y en el sur se situaba el barrio de Saint-Georges, donde trabajaban con esfuerzo los artesanos. Después la ciudad se expandió, conquistando la otra orilla del Saona y extendiéndose varios kilómetros.

No obstante, los años de abandono e indiferencia durante el siglo XX deterioraron el Viejo Lyon. Fue gracias a la ley Malraux cuando, en 1963, este lugar se convirtió en el primer sector protegido de Francia. De esta manera, fue restaurado y clasificado como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1998.

Hoy en día, el Viejo Lyon conserva los vestigios de estos años de historia, y los tres barrios que dieron vida a la ciudad durante el Renacimiento continúan existiendo en la actualidad. En Saint-Georges puedes visitar la plaza Benoît-Crépu y la iglesia de Saint-Georges. En el barrio de Saint-Jean encontrarás la catedral de Saint-Jean, la calle Saint-Jean (arteria principal del Viejo Lyon) y, por supuesto, los célebres callejones lioneses. En cuanto al barrio de Saint-Paul, en él podemos encontrar la iglesia y la plaza del mismo nombre, ¡dos lugares increíbles que no te puedes perder!

¿Qué itinerario seguir para visitar el Viejo Lyon?

Empieza por la plaza de Saint-Jean, visita la catedral y admira su reloj astronómico, uno de los más antiguos de Europa. Si visitas este monumento por la mañana temprano o al final de la tarde, no te pierdas el amanecer o el anochecer sobre la fachada, es un espectáculo impresionante.

Sigue por la calle de Antonins para descubrir el primer callejón y sal por la calle Saint-Jean. Toma después la calle de la Bombarde, donde descubrirás fachadas de colores magníficos. En el número 54 de la calle Saint-Jean, recorre el callejón más largo de Lyon y sal por la calle de Bœuf para descubrir la plaza Nueva de Saint-Jean, donde podrás almorzar en un pequeño bouchon lionés.

Serpentea por las pequeñas callejuelas típicas del Viejo Lyon, y después regresa por la calle Saint-Jean o, en el número 27, entra en un nuevo callejón. Saldrás entonces por la calle de Trois Maries. Si alzas la mirada, descubrirás una calle en la que te sentirás en pleno Renacimiento. Regresa por la calle Saint-Jean para llegar a la plaza del Gobierno, donde encontrarás un nuevo callejón.

Vuelve a la calle Saint-Jean y desciende por la calle de la Juiverie. Llegarás a la plaza Saint-Paul, donde podrás entrar en la iglesia del mismo nombre.

No dudes en perderte por las pequeñas callejuelas llenas de encanto.

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