Tras los pasos de Leonardo da Vinci en Milán

¿Sabías que Leonardo da Vinci vivió 20 años en Milán? Aún hoy se puede descubrir la ciudad yendo tras los pasos de este genio fuera de lo común. Amantes de los descubrimientos culturales, seguidme para dar un paseo insólito...

  • Autor

    Rédaction OUI.sncf

  • Actualizado el

    23/02/2017

  • Destino

    Milan

Te llevo a Milán, en una visita que va tras los pasos de Leonardo da Vinci, el gran genio del Renacimiento. Nacido en la Toscana, Leonardo vivió 20 años en Milán, desde 1482 a 1499, al servicio del todopoderoso duque Ludovico Sforza. Dejó algunas huellas que pueden irse descubriendo durante una insólita visita.

Paseo por el animado barrio de Navigli, los canales de Milán

Pongamos rumbo al vibrante barrio de Navigli (canales), uno de los rincones más famosos de la ciudad. Para salir, se ha convertido incluso en EL barrio de moda de Milán. El ambiente es de lo más maravilloso y romántico: paseamos remontando la orilla del canal, pasamos por numerosos bares, terrazas, boutiques... Perfecto para el aperitivo, tradición italiana que comienza alrededor de las 18 h. El último domingo del mes, se celebra un gran mercadillo para los amantes de las antigüedades y los objetos raros.

¿Sabías qué?

Este sistema de canales y vías navegables fue construido a lo largo de 7 siglos (del XII al XIX) y unía el Lago Mayor, el Lago Como, el río Tricino y el Po, así como Milán y Suiza. Fue concebido por Leonardo da Vinci a finales del siglo XV. Todavía se pueden ver a lo largo del Naviglio Pavese.
Imprescindible en los días de buen tiempo: un paseo por los canales (desde abril hasta finales de septiembre).
Tarifa Adulto (26 a 59 años) 12 € (10 € para los niños menores de 10 años). Los billetes se pueden comprar directamente a bordo.

Los tesoros de la pinacoteca Ambrosiana

A continuación, visita la Pinacoteca Ambrosiana, una de las más ricas de Milán y de Europa, donde se pueden ver obras de Botticelli, Caravaggio, Rafael y dos cuadros de Leonardo, el Músico y un retrato de Nobildonna con filo di perle. La biblioteca de la pinacoteca también alberga el Códice Atlántico, la famosa recopilación de notas y dibujos de Leonardo Da Vinci.  Cada 3 meses, por turnos, se expone una serie de 22 hojas.

El Museo de la Ciencia y la Tecnología

¿Viajas en familia a Milán? Entonces no dejes de visitar este museo, consagrado a Leonardo da Vinci: El Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología Leonardo da Vinci. Instalado en un monasterio del siglo XVI, es el museo científico y tecnológico más grande de Italia. Se pueden ver reproducciones de las obras de Leonardo, pero también una enorme galería de maquetas realizadas a partir de sus dibujos. ¡Merece por sí sola la visita!

También se pueden utilizar algunos modelos interactivos para comprender el funcionamiento de las técnicas utilizadas en el Renacimiento. ¡Una bonita escapada con niños o para los aficionados a la ciencia y la tecnología!

¡Admirar un cuadro mítico!

No te puedes marchar de Milán sin ir a ver la muy célebre Última cena de Leonardo da Vinci, que decora el muro frontal del refectorio de la iglesia de Santa Maria delle Grazie. En el seno de las comidas y las cenas cotidianas de los monjes, estaba destinado a recordarles que la vida en la comunidad religiosa es una extensión de la vida de Cristo y los apóstoles. La Última cena fue encargada a Leonardo por Ludovico Sforza, duque de Milán, como parte del embellecimiento del convento y la iglesia.

Leonardo creó un ejemplo sublime de la nueva perspectiva, introducida en el arte florentino, abriendo el muro del fondo del refectorio con la ilusión de una sala espaciosa.

Tras una larga restauración, este admirable fresco ha reabierto sus puertas al público. Es preferible reservar en internet a través de un guía oficial que te explicará todo acerca de la obra y su contexto. Trata de llegar a la hora, ¡la visita solo dura 15 minutos! También puedes probar suerte directamente en la taquilla del museo tan pronto como abra.

Alrededor de Milán

Acércate a Trezzo sull’Adda, un hermoso paseo para los admiradores de Leonardo. Está inspirado en los paisajes que rodean la ciudad que fueron fondo para varias de sus obras, como La Gioconda o La Virgen de las rocas. En Trezzo sull’Adda, también se puede ver funcionar una auténtica esclusa “con puertas vincianas”, correspondiente al modelo diseñado y descrito en el Códice Atlántico.

Dirígete después hacia Lecco; en Inbersàgo se puede observar el funcionamiento de un singular cajón cuyo hábil mecanismo es reproducción exacta de un dibujo de Leonardo.

Hacia Pavia, al sur de Milán, Leonardo fue el creador de una gran granja residencial para Ludovico el Moro, la Sforzesca, cuyo ingenioso sistema de irrigación para los arrozales todavía sorprende a los expertos. 


 

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